En esta ocasión, usando unas simples judías verdes, os traigo una espectacular receta, muy fácil y rápida de realizar.
Por supesto, las sartenes pequitas, se pueden cambiar por platos o cazuelitas de barro.
El huevo, también se puede cocinar en el horno, mientras se calienta la comida en el horno, pero yo preferí freirlo en una sartén con un poco de aceite, que posteriormente usaria para freír unos ajos aliñados de bote (personalmente opino que quedan mas ricos los ajos crudos, pero compre este bote que tiene la ventaja que evitas pelarlos).
Ingredientes (2 personas):
2 puñaditos de judías verdes cocidas
1 chorizo
1 morcilla
2 huevos
4 ajos alimados, de bote
2 cucharadas de piñones tostados
Pimentón dulce (puede ser picante)
Aceite de oliva
Sal
Preparación (20 minutos):
Colocamos en cada sartén un chorrito de aceite de oliva, cubrimos su fondo con las judías verdes, previamente cocidas.
Cortamos por la mitad el chorizo y la morcilla, retirándoles su piel.
Colocamos una mitad de cada sobre las judías,
Horneamos unos 15-20 minutos a 180 grados, a partir de horno frío, solo tenemos que calentar.
Mientras en la sartén donde freiremos el huevo y los ajos, tostamos los piñones, sin aceite, reservamos.
Fieleamos los ajos.
Cuando tengamos calientes nuestras judías, calentamos aceite de oliva en la sartén donde hemos tostado los piñones y freímos dos huevos, aderezándolos con pimentón dulce y sal.
Colocamos un huevo en cada sartén, escondiendo la verdura.
En el aceite de freír los huevos, freímos los ajos fileteados.
Repartimos entre ambas sartenes con el aceite incluido.
Solo resta añadir los piñones tostados que tenemos reservados.





