En esta ocasión he optado por
exprimir al máximo la freidora de aire, realizando el pan de doble
tamaño al que suelo realizarlo.
Ingredientes (1000 g
aproximadamente):
260 g de agua templada
25 g de levadura fresca
500 g de harina común
1 cucharadita de sal
1 cucharadita de azúcar
2 cucharadas sopera colmadas de
margarina
Preparación (80 minutos,
incluyendo la fermentación de la masa):
Aunque para realizar masas, tenemos en
casa una amasadora eléctrica, casi cuesta más trabajo limpiar la
amasadora que amasar manualmente, por lo cual opté por amasar a
mano, eso sí, usando guantes de silicona para no pringarme las
manos.
Calentamos el agua en el microondas
durante un minuto.
En un bol grande colocamos la sal en
una esquinita.
Añadimos la harina (recomiendo
tamizarla, así se amasara mejor, aunque yo no la tamice).
Desmenuzamos la levadura en el agua
templada y la dejamos activarse.
Hacemos un
agujero en el centro de la harina y colocamos el azúcar, la
margarina y el agua con la levadura activada, que hemos calentado en
el microondas.
Removemos hasta que podamos trabajar
la masa en la encimera.
Amasamos bien durante unos 10 minutos.
A medio amasado, precalentamos la
freidora a 80º durante 5 minutos añadiendo medio vasito de agua en
el fondo del cestillo para que al hornearse el pan se hidrate bien.
Cuando tengamos la masa bien amasada,
damos al pan forma de bola, aplastándola un poco para darle forma de
hogaza.
Colocamos nuestro pan sobre un
recipiente de silicona y este a su vez en del cestillo de la
freidora.
En este momento le hice unos cortes
en la parte superior, espolvoreamos un poco de harina, para darle un
aspecto rústico y colocamos el pan con la freidora precalentada,
pero apagada, durante 30 minutos o hasta que la masa doble o
triplique su tamaño.
Horneamos a 180º durante 20 minutos.
Damos la vuelta al pan y horneamos 15
minutos más, comprobando el estado de cocción a los 5 minutos.
Dejar enfriar sobre una rejilla y a
disfrutar de un pan casero recién hecho, ah y disfrutar del
delicioso olor a pan recién horneado en casa, no tiene precio.