martes, 12 de abril de 2016

El helicoptero finaciero


Hace unos días, las noticias económicas nos han sacado un nuevo término a los poco conocedores del mundo financiero, helicóptero financiero.

Explicado de forma comprensible, sería un helicóptero imaginario que arrojaría una saca llena de dinero, en nuestra casa y las de los demás, para aumentar la inflación.

Hasta aquí muy bonito ¿verdad? a todos nos iría muy bien que alguien nos regale un saquito lleno de billetes, pero realmente vamos a intentar comprender que es en realidad ese fabuloso helicóptero.

Según nos cuentan, en la web “Negocios” en su artículo “El BCE está en condiciones de dar 1.300 euros a cada español,” este helicóptero podría dejar una saca con 1.300 € a cada europeo de la CEE.

El BCE, se calcula que posee unos fondos de alrededor de 444.000.000 de euros, podría repartir estos fondos directamente a las familias para crear una burbuja inflacionista y aumentar el consumo.

Ciertamente, si cada persona recibe un cheque de 1.300 €, por una parte le serviría para desahogarse un poco financieramente, le permitiría comprar más cosas, lo cual tiraría de la economía, el problema reside que 1.300 € se evaporan con facilidad, especialmente, el dinero que cae del cielo, se suele volatilizar con mayor facilidad.

La idea del helicóptero financiero, no es una idea nueva, es una teoría creada en el año 1.969 por Milton Friedman, (premio Nobel de Economía del año 1.976), el cual nos presento su teoría hablando de un hipotético helicóptero, que lanzaría fajos en la puerta de cada casa con 10.000 dólares, así el pueblo se gastaría ese dinero y se impulsarían las economías postindustriales.

Pero resulta que la cuestión no es tan sencilla, en primer lugar 1.300 € no es una cantidad importante, que “supongo” que en muchos casos sería malgastada en caprichos, aunque momentáneamente, ese aumento de gasto potenciaría el consumo y reactivaría la maquinaria económica, pero “creo” que el efecto de este dinero pronto desaparecería.

Hace unos años, España también gastó los fondos de sus arcas, con la idea de crear empleo, aunque a diferencia de el helicóptero, España lo gasto en financiar proyectos de los ayuntamientos.

El problema económico “opino yo”, viene de la economía global, el índice de paro, la deslocalización de fábricas, los impuestos, las trabas legales y financieras para comenzar nuevos negocios, que las fábricas cada día necesitan menos mano de obra y producen una mayor cantidad de productos, etc.

Realmente, es necesaria una revolución económica, a nivel mundial, para que la economía ruede, es necesario que el pueblo tenga trabajo, que este trabajo no sea un sueldo de subsistencia, para lograr esto, sería necesario reducir las horas de trabajo, aumentar la productividad y solo cuando el pueblo tenga una fuente de ingresos estables y suficientes, las empresas podrán vender los productos que fabrican, visto así es muy sencillo, pero la cosa sigue siendo  compleja.

Para comenzar, muchas fábricas se han marchado a lugares lejanos, para fabricar con sueldos más bajos, menos controles por parte de la legislación del país donde se ha establecido, con ello la empresa maximiza sus resultados económicos.

Ahora estas fábricas tienen sus productos, fabricados a bajo coste en un apartado lugar, solo se trata de transportar esos productos y retornarlos a nuestro país, para continuar vendiéndolos en él, con unos grandes márgenes de beneficio.

Esto es correcto, aunque desleal con la competencia, cuando son pocas las fabricas que se han trasladado para abaratar costes, pero poco a poco van subiéndose más empresas a este carro, en nuestro país cada día se necesita menos mano de obra, los trabajadores no tienen ingresos, al no tener ingresos estos trabajadores no compran estos productos, que cuando eran fabricados aquí antes si podían comprar.

Entonces… si la empresa deslocalizada, no se despierta y coloca esos productos en otro lugar acabara perdiéndolo todo, puesto que en su país de origen no hay dinero para comprar sus productos.

Creo que este será el nuevo problema que tarde o temprano nos traerá la globalización, si los políticos, bancos y empresas no encuentran el camino correcto para solucionar el problema.

Pero sabéis una cosa, los políticos se agarran a su sillón, los bancos a sus comisiones y las empresas solo intentan ganar más dinero que el año anterior.

¿Quién le pone el cascabel al gato?


Fuente:

lunes, 11 de abril de 2016

Pestiños con anis de verdad


Os presento una rica receta, fácil de hacer, aunque poco presente en mi cocina, pero de tarde en tarde, están deliciosos unos ricos pestiños.

Ingredientes (20 pestiños aprox.):

150 g de harina
½ vasito de vino blanco (moriles)
2 chupitos de anís dulce
½ vasito de aceite de oliva
1 cucharada de ajonjolí
Sal
Ralladura de piel de naranja y limón
Miel
Aceite de girasol para freír los pestiños

Preparación:

En un recipiente colocamos la harina tamizada (pasada por un colador para evitar grumos), el vino, el anís, el aceite, la sal, el ajonjolí, ralladura de la piel de una naranja y de un limón.

Amasamos bien y dejamos reposar tapada un ratito para que se integren bien todos los ingredientes y amasamos un poco más.

Calentamos abundante aceite de girasol en una sartén para freír los pestiños.

En otra sartén a fuego lento colocamos 2 o 3 cucharadas de miel para ir pasando por ella los pestiños conforme los freímos.

Vamos cortando trocitos de masa y los estiramos con la ayuda de rodillo (o de una botella si no tenemos rodillo), yo les suelo dar forma de una especie de rectángulo que enrosco sobre mi dedo gordo, a forma de anillo y del dedo a la sartén.

Damos unas vueltas hasta que tenga el punto de dorado deseado, escurrimos un poco el exceso de aceite y pasamos por la miel caliente.

Dejamos enfriar en un recipiente.

domingo, 10 de abril de 2016

Pizza en rosca medio enrollada


Aunque soy poco aficionado a las pizzas, en esta ocasión he querido realizar una pizza diferente, con forma de rosca, utilizando como ingredientes, quesitos, chorizo y tomate.

Para esta pizza he querido además, realizarla con masa casera y quedó estupenda.

Ingredientes (4 raciones):

Para la masa:
150 g de harina
2 cucharaditas de levadura química
Sal
1 yogur natural sin azucarar
50 ml de leche
50 ml de aceite de girasol
Para el relleno:
1 chorizo de guisar
4 quesitos en porciones
1 tomate de pera
Orégano
Aceite de oliva
Azúcar

Preparación:

Para comenzar habremos de preparar la masa (también podemos cómprala hecha).

La realización de la masa es muy simple, colocamos en un cuenco el yogurt, la leche, el aceite y la sal, mezclamos bien todos estos ingredientes.

Con la ayuda de un colador, tamizamos sobre estos ingredientes la harina y la levadura.

Mezclamos bien y amasamos, dejando reposar la maza tapadita con un trapo media horita.

Pasada la media hora estiramos la masa con el palo de amasar y realizamos una base de pizza redonda.

Con un cuchillo afilado, realizamos unos cortes con en el centro de la masa, de forma que en el centro, nos queden ocho triángulos.

Aceitamos un poco la masa y espolvoreamos con orégano.

Desechamos el pellejo del chorizo y cortamos este en ocho rodajas.

Colocamos una rodaja de chorizo y medio quesito en la base de cada triangulo de masa.

Cubrimos el chorizo y el queso rodeando ambos ingredientes con el triángulo cortado con anterioridad.

Espolvoreamos de nuevo con orégano.

Cortamos en 8 rodajas el tomate y colocamos una rodaja entre triángulo y triángulo.

Espolvoreamos cada rodaja de tomate con un poquito de azúcar para matarle el ácido.

Rociamos con aceite de oliva en spray o con un chorrito de aceite.

Precalentamos el horno a 170º.

Horneamos unos 20 minutos, o hasta que obtengamos el nivel de tostado deseado.

sábado, 9 de abril de 2016

Bizcocho de flan de chocolate


El otro día, cotilleando, en el blog Sabor de azahar, encontré una curiosa receta que combina un riquísimo flan con bizcocho de chocolate, algo que nunca había visto, se me ocurrió que podría experimentar esta curiosa y rica receta, eso sí, adaptándola a los ingredientes que más me interesaba consumir y colocándole alguna idea mía.

La receta en cuestión su autora la denomina “Choco flan o pastel imposible”, os recomiendo que veáis su versión, la cual tiene muchas foticas y está muy bien explicada.

Ingredientes (4 personas):
100 g de harina
60 g de mantequilla
5 huevos
100 g de azúcar
250 ml de leche
100 ml de chocolate de tetrabrick
1 cucharada de café colmada de levadura
1 cucharada de café colmada de bicarbonato
1 chorrito de zumo de limón
Ralladura de piel de limón
Caramelo líquido
Sal

Preparación:

Comenzamos este delicioso postre precalentando el horno a 170º como nos dice Esther en su receta.

En mi caso, opte por darle forma de rosca y utilice un molde de silicona que embadurne con caramelo líquido.

Con la ayuda de un colador grande tamizaremos 100 g de harina unida a la sal, el bicarbonato y la levadura.

En otro recipiente, colocamos 250 ml de leche y el chorrito de limón, el cual cortara la leche dando un estupendo sabor al bizcocho (algo parecido, como si realizáramos un bizcocho, con suero sobrante de hacer queso).

En un tercer recipiente, colocamos 50 g de azúcar (2 cucharadas soperas colmadas), 60 g de mantequilla (previamente licuada en el microondas), le agregamos dos huevos, de uno en uno y mezclamos bien.

Añadimos a la mezcla 100 ml de chocolate a la taza (de tetrabrik) y volveremos a mezclar.

Ahora, en un cuarto recipiente, con la capacidad suficiente para contener el contenido de los dos recipientes que hemos preparado con anterioridad, colocamos una tercera parte del recipiente que contiene la harina, sal, bicarbonato y levadura.

A continuación introducimos la mitad de la mezcla de leche cortada por el limón y el chocolate y mezclamos.

Añadimos la mitad de harina restante y volvemos a mezclar.

Colocamos el resto de leche cortada con el chocolate y seguimos mezclando.

Volcamos el resto de harina y volvemos a mezclar.

Reservamos esta mezcla y comenzamos con el flan.

Para la preparación del flan utilizaremos dos huevos y la yema de un tercero (reservamos la clara sobrante para otra receta, como por ejemplo una tortilla), añadimos 250 cl de leche y 50 g de azúcar, mezclando bien todos los ingredientes.

Solo nos resta, volcar el contenido del recipiente que contiene la leche cortada (bizcocho) en el molde preparado con anterioridad y posteriormente esta ultima preparación (flan) sobre el bizcocho.

Introducimos en el horno alrededor de 45 minutos.

Comprobamos con el palo de una brocheta y cuando esta salga limpia sacamos del horno y dejamos enfriar.

Curiosamente, con mi versión el flan nos queda en medio del bizcocho, como podéis apreciar en la fotografía del corte del bizcocho con complejo de flan.

Fuente:

viernes, 8 de abril de 2016

Ensalada de remolacha con naranja y fresones


Como en casa somos poco veganos, hay que buscarse la vida para comer ensaladas, la mejor forma de consumirlas es realizando ensaladas variadas y diferentes.

Ingredientes (2 personas):

1 remolacha cocida
1 naranja
3 fresas
8 aceitunas
Vinagre de fresas (receta aquí)
Aceite de ortigas (receta aquí)
Sal en escamas

Preparación:

En primer lugar, pelamos y cortamos la naranja, en seis rodajas y la colocamos sobre el fondo del recipiente que utilizaremos para servir.

Cortamos también en seis rodajas, una remolacha y colocamos dichas rodajas sobre la naranja.

Cortamos en dos 3 aceitunas y decoramos con ellas la remolacha colocando media aceituna sobre cada rodaja de remolacha.

Repartimos el resto de aceitunas en la ensalada (lo suyo sería poner dos más que yo, pero no tenía más).

Decoramos las aceitunas, colocando aceite de ortigas a su alrededor.

Rociamos con un poco de vinagre de fresas y salamos con escamas de sal.

Guardar en el frigorífico hasta el momento de servir.




Enlaces de interés:
Vinagre de fresas:
Aceite de ortigas:

jueves, 7 de abril de 2016

Ensalada con polen y petalos de sal ahumada


Aunque próximamente regresaremos, con la llegada de la primavera, a mis ensaladas líquidas (salad shakes), para no aburrir y que la ensalada no sea siempre la típica lechuga, cebolla, tomate y aceitunas, os presento esta ensalada diferente.

Ingredientes (2 personas):

1 patata cocida
1 tomate no muy grande
½ aguacate
1 cucharada de aceitunas rellenas
1 huevo duro
1 cucharada de café de polen
Pétalos de sal ahumada
Aceite de oliva
Vinagre

Preparación:

Aunque al sabor del polen no termina de adaptarse mi paladar, de cuando en cuando, me gusta utilizarlo para que nuestro organismo aproveche sus estupendas propiedades.

También acostumbro a cocer patatas y huevos, en cantidades superiores a las que necesito, puesto de siempre van bien en la nevera, para futuras recetas y no cuesta trabajo hacer de más.
En este caso, partimos de una patata cocida y un huevo cocido sobrantes de otras recetas.

Pelamos, lavamos y troceamos tanto la patata como el huevo, e introducimos sus trocitos en un recipiente.

Cortamos en dos un aguacate, con ayuda de una cuchara sopera, sacamos entera su carne de una de sus mitades, la troceamos, agregándola al huevo y la patata.

La otra mitad la envolvemos en plástico de cocina y la reservamos en la nevera, para otra receta (por ejemplo unos huevos rellenos).

Lavamos y troceamos el tomate, desechando la parte del tallo y lo agregamos a la ensalada.

Añadimos una cucharada de aceitunas rellenas.

Rociamos con aceite de oliva, vinagre y removemos.

Decoramos con el polen y los pétalos de sal.

Guardamos en el frigorífico hasta el momento de servir.

miércoles, 6 de abril de 2016

Pan con tomate y jamón a taquitos


En esta ocasión sí que os presento una receta tonta y muy vista, pero es tan rica que merece la pena recordarla por si alguien la ha olvidado.

Ingredientes (2 personas):

½ barra de pan
1 tomate maduro
Jamón serrano
Aceite de oliva

Preparación:

En primer lugar preparamos mi habitual mejunje para untar las rebanadas de pan.

Troceamos un tomate maduro le añadimos aceite de oliva, sin ponerle sal, puesto que el jamón ya es bastante salado y lo trituramos con la batidora.

Cortamos unas lonchas de jamón (es mucho más rico el jamón recién cortado que el jamón de blíster), lo limpiamos de cortezas y lo troceamos para facilitar el comerlo.

Cortamos la media barra de pan a rebanadas finitas.

Untamos una de las caras de cada rebanada, con la ayuda de una cucharilla de postre, con el triturado de tomate y las depositamos en los platos donde serviremos.

Cubrimos generosamente cada rebanada con los trocitos de jamón que hemos preparado con anterioridad.

Reservamos en el frigorífico hasta el momento de servir.