Cosas de Jorge

viernes, 26 de septiembre de 2014

Volovanes con patatas bravas




Con esta receta participo en el reto de la comunidad de Google+ “Comer especial” es el apartado RETO patrocinado por “Quesería la Antigua de Fuentesaúco”.

Aunque esta receta se sale un poco de las recetas que últimamente estoy elaborando, las cuales destacan por su sencillez, su bajo coste (generalmente aprovechando sobras) y una presentación sencilla, pero apetitosa para los ojos, en esta ocasión he querido gastar un poco más de dinero y realizar una receta donde combinamos las gambas al ajillo, patatas bravas, volovanes, tortilla de calabacín y en lugar de culminar la obra con un típico tranchete, la culminamos con un trocito de queso de oveja (que tiene un sabor mucho más fuerte que el tranchete que combina a la perfección con la suavidad de una tortilla de calabacín.

Realmente, aunque la receta no es complica (no hace falta ser experto para realizarla), parto de la unión de varias recetas, pero aprovechando que realizamos varias recetas podemos adelantar varias comidas preparando ingredientes de más y utilizar en esta receta lo que necesitemos, dejando el resto para futuras recetas.

Por ejemplo las tortillas de calabacín son sobras de una receta anterior, en lugar de preparar dos volovanes con gambas al ajillo prepare 4 (los otros dos los prepare parecido a esta receta, pero sustituyendo las patatas por judías verdes cocidas (próximamente publicare también la receta), con las gambas al ajillo que sobraron de hacer los cuatro volovanes, la mujer hizo una ensalada, picándole una guindilla… etc.

Ingredientes (2 personas):
2 volovanes grandes (se venden en supermercados)
100 g de gambas congeladas peladas (no hace falta trabajar demasiado)
4 dientes de ajo
Perejil
2 patatas medianas
½ calabacín
2 huevos de gallina
2 huevos de codorniz (cocidos)
Queso de oveja
Ketchup
Mostaza (quien la desee, la mujer le puso, para mi gusto su sabor es demasiado fuerte)
All i oli (salsa catalana, también conocida como ajo-aceite, también puede servir una mayonesa de ajo, para los poco adictos al ajo)
Perejil fresco
Sal
Aceite

Preparación:

Lavamos y troceamos el calabacín, salándolo y friéndolo a fuego lento hasta que este tierno.

Mientras, sacamos las gambas del congelador para que se descongelen un poco (no es necesario que estén descongeladas).

Pelamos y fileteamos los ajos y los freímos en otra sartén, mientras se nos va friendo el calabacín sin prisas, en su correspondiente sartén.

Cuando los ajos empiecen a tomar color agregamos las gambas y les damos unas vueltas, cuando estén casi listas, le ponemos perejil fresco picadito por encima, les damos unas vueltas y retiramos del fuego.

Cuando el calabacín este tierno, lo retiramos del fuego y lo dejamos enfriar.

Mientras se nos enfría el calabacín podemos ir pelando las patatas y trocearlas a cuadraditos grandecitos.

Las introducimos en la freidora con el aceite frio y a baja temperatura hasta que estén tiernas, en ese momento subimos la temperatura de la freidora casi hasta el máximo y las dejamos hasta que tomen color, deben quedar duras por fuera, con un bonito color dorado y blanditas por dentro, al comerlas dará la impresión que están rellenas de puré de patata, crujientes por fuera y blanditas por dentro.

Dejamos en la cubeta un buen rato que escurran el aceite sobrante.

Ahora mezclamos el calabacín con los dos huevos de gallina batidos y la mezcla la introducimos en moldes de silicona para magdalenas, los envolvemos muy bien con plástico de cocina.

Introducimos nuestras dos mini tortillas en el microondas a máxima potencia 2-3 minutos, damos la vuelta al molde  y les damos 1-2 minutos más (para que por debajo no nos quede excesivamente blanca la tortilla).

Y prácticamente solo nos falta montar y gratinar esta “sofisticada y compleja” receta.

Pelamos y lavamos los huevos de codorniz.

Introducimos un huevo en cada volován y por los lados rellenamos con nuestras gambas al ajillo.

Emplatamos cada volován en el plato donde lo serviremos, colocamos a su alrededor las patatas fritas.

Sobre el volován colocamos una de las tortillas de calabacín.

Sobre la tortilla colocamos un trozo de queso de oveja.

Gratinamos has que el queso se empiece a fundir (10-15 minutos) a 150º antes de servir, partiendo del horno frío.

Colocamos el all i oli, el kétchup y la mostaza en la mesa para que cada comensal se sirva a su gusto.
¿A que a pesar de tanta letra, a que no es una receta difícil?