Cosas de Jorge

viernes, 12 de diciembre de 2014

Pechugas de pato picantes



El otro día, se me antojo comprar un pato congelado, caprichoso que es uno, lo deje descongelar y decidí despiezarlo realizando con sus cuartos traseros una receta similar a una que solemos preparar en casa habitualmente con el pollo “Pollo con patatas asadas”, con las alitas prepare una ensalada friéndolas (aunque el sabor de las alitas fritas del pato, nada que ver con lo ricas que quedan las de pollo) y las pechugas las deshuese y realice una receta que vi en la web “El saber culinario” en su receta “Pollo al vapor con curry o cómo cocinar el pollo para comer más sano”.

Realmente esta receta (con pollo y alguna variación), se está convirtiendo en un clásico en casa, la verdad es que como las pechugas son la parte más seca del pollo, siempre que compramos un pollo primero cocinamos los cuartos traseros y las alitas, las pechugas siempre se quedan perdidas en el congelador.

Ingredientes (2 pechugas):

2 pechugas de pato deshuesadas
Sal
Pimentón picante

Preparación:

Como podéis apreciar para esta receta no se necesitan prácticamente ingredientes.

Deshuesamos las pechugas, las salamos y las rociamos abundantemente de pimentón picante (puede ser también pimentón dulce, o una pechuga de cada).

Envolvemos las pechugas muy bien en plástico de cocina.

Colocamos agua a hervir y a su vapor colocamos las pechugas, hasta que estén cocidas.
Dejamos enfriar un poco y desechamos el plástico.

Como las pechugas no las íbamos a consumir en el momento, las he dejado en el agua de su cocción, que como podéis observar en la foto, tiene un bonito color rojo del pimentón de las pechugas.

Después podemos consumir las pechugas en frío o calentándolas en el microondas.

Se pueden acompañar de unos chips de yuca (pelada y cortada la yuca a rodajas finitas como las patatas fritas de bolsa, muy frita y rociada tras ser cocinada con sal).

La yuca para hacer en plan patatas chips casetas, aunque su textura es más dura que la de las patatas, tiene la ventaja de que se nos mantiene crujiente durante varios días y además así cambiamos un poco los sabores).