Cosas de Jorge

domingo, 11 de octubre de 2015

Agua oxigenada y sangre




En este post, conoceremos la reacción química que produce la unión de la sangre y el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada). 

En primer lugar conoceremos que son ambos elementos por separado. 

La sangre, consiste en un líquido rojo, que circula por el interior de nuestras venas y arterias, ese líquido está compuesto principalmente por hematíes (glóbulos rojos), leucocitos (glóbulos blancos) y plaquetas. 

Las personas tenemos unos 5 litros de este rojo líquido, y su velocidad es de unos 2 km por hora. 

Los hematíes son los encargados de alimentar las células. 

Los leucocitos son los encargados de defendernos de los virus. 

Las plaquetas se encargan de taponar cualquier herida que nos pueda hacer perder nuestro preciado líquido rojo. 

La sangre no es toda igual, a pesar de toda ser roja, se clasifica según unos grupos sanguíneos. 

Existen dos tipos de clasificaciones para describir los grupos sanguíneos en los humanos, el sistema ABO (antígenos) y el factor Rh. 

Los antígenos, inducen la formación de anticuerpos, para defender al organismo de toda sustancia que el sistema inmunitario detecte como amenaza. 

El sistema ABO clasifica la sangre de la siguiente forma: 

-La sangre del tipo A,  posee antígenos del tipo A en la superficie de sus hematíes y anticuerpos contra los antígenos  del tipo B en su plasma. 

-La sangre del tipo B posee antígenos del tipo B en la superficie de sus hematíes y anticuerpos contra los antígenos del tipo A en su plasma, justo lo contrario que los del tipo A. 

-La sangre del tipo O no poseen antígenos del tipo A, ni del tipo B en la superficie de sus hematíes. 

-La sangre del tipo AB, por el contrario que los del tipo O, tienen en la superficie de los hematíes los antígenos del tipo A y los antígenos del tipo B, sin fabricar sus anticuerpos. 

El Dr. Landsteiner, en el año 1.940, descubrió  otro tipo de antígenos, los factores Rhesus (más conocidos como factores Rh). 

Las personas con sangre con factores Rh, se denominan de Rh positiva. 

Las personas con sangre que producen anticuerpos contra el factor Rh, se denominan como Rh negativas.

Ahora que tenemos un poco claro en qué consiste ese rojo líquido, que circula por nuestras venas, pasemos a conocer el peróxido de hidrógeno (agua oxigenada). 

El agua oxigenada H2O2, también conocida como dioxogen o dioxidano, es un compuesto químico, siendo un líquido altamente polar, generalmente algo más viscoso que el agua, siendo un poderoso antioxidante. 

El peróxido de hidrógeno a temperatura ambiente es incoloro, con un olor penetrante e incluso desagradable y sabor amargo. 

El agua oxigenada es inestable, descomponiéndose lentamente en oxigeno y agua, liberando gran cantidad de calor, pudiéndose aumentar su velocidad de descomposición con el uso de catalizadores. 

El agua oxigenada no es inflamable, pero al ser un agente oxidante, cuando entra en contacto con materia orgánica o algunos metales (cobre, plata o bronce), puede provocar una combustión instantánea.  

El agua oxigenada que utilizamos en casa para usos medicinales, blanqueador de ropa o cabello lleva una concentración comprendida entre el 3% y el 9%. 

En la industria se utilizan concentraciones superiores para blanquear telas y pasta de papel. 

Cuando el agua oxigenada es utilizada como componente de combustible de cohetes, para la fabricación de espuma de caucho o para algunas sustancias químicas orgánicas su concentración se eleva hasta el 90%. 

Una vez sabemos que es la sangre y el agua oxigenada, vamos a comprender como funciona esa reacción química que ocurre cuando limpiamos una herida y sale una espuma blanca. 

Esa espuma blanca se forma a causa de la descomposición del agua oxigenada en agua y oxigeno gaseoso, el cual crea la espuma blanca. 

La descomposición del agua oxigenada es provocada por una enzima que posee la sangre, la cual actúa como catalizador, acelerando su descomposición.

El agua oxigenada, es utilizada como desinfectante, aprovechando la descomposición del agua oxigenada, matando las bacterias patógenas que suelen ser anaerobias (no pueden vivir con oxigeno), muriendo estas en la espuma blanca, rica en oxigeno. 

Podemos también realizar un curioso experimento para ver estas reacciones, recogiendo la sangre de un trozo de carne, al ser esta descongelada, colocarla en un vaso y agregarle agua oxigenada. 

Podéis observar el experimento en este video: