sábado, 4 de noviembre de 2017

Olaf Jansen y su visita a la Tierra Hueca


En este articulo, os contare la historia de Olaf Jansen, una historia muy interesante contada por Willis George, en su novela publicada en el año 1908 “El ahumado Dios, o un viaje al interior de la Tierra” que según su autor, la historia es verdadera.

Para introducirnos en esta historia, mejor que conozcamos la “supuesta” existencia de una civilización escondida en las entrañas de la Tierra, bajo nuestros pies… esta civilización es conocida bajo el nombre de Agharta.

También el comandante Byrd, nos conto unas extrañas experiencias vividas en los polos de la Tierra.

Olaf Jansen nació en Uleaborg, una pequeña ciudad marinera rusa, un 27 de octubre de 1811, aunque posee nacionalidad es noruega.

Olaf Jansen, desde los 14 años acostumbraba a acompañar a su padre Jens Jansen, en sus viajes de pesca, hasta que a sus 19 años realizó su último y extraordinario viaje junto con su padre.

Jens y Olaf, zarparon con su sloop de pesca (consiste en un barco de vela con aparejo proa-popa y un único palo) el día 3 de abril de 1829, llegando a la ciudad de Christiansand, donde ambos descansan dos días para después nuevamente zarpar con dirección a las Islas Lofoden.

Más tarde hicieron escala en Hammerfest, descansando una semana y cargando suministros de provisiones y agua, para después continuar viaje hacia Spitzbergen.

Jens y Olaf llegan a Spitzbergen el 23 de junio de 1829 y anclan en Wijade Bay.

Aprovechando un fuerte viento que soplaba desde el sudoeste, Jens decidió aprovecharlo y navegar hacia Franz Josef Land, para junto con la pesca, llenar las bodegas de colmillos de marfil, que eran muy apreciados en Estocolmo.

Tras esto, navegando ambos, se vieron envueltos en una gran tormenta de nieve, viento y niebla, que estuvo a punto de hundir el barco en el cual navegaban.

Curiosamente al terminar la tormenta, llego la calma, pero con la tormenta también desaparecieron los iceberg…

También descubrieron que los barriles de agua que tenían en la bodega estaban vacios, lo cual les hizo sufrir una gran sed, así como también comprendieron que tenían un serio problema.

Para olvidar la sed, subieron comida y un vaso vacio de la bodega, llenaron el vaso de agua de mar y curiosamente esa agua no estaba salada…

Ambos llenaron rápidamente los dos barriles de esta agua dulce, creyendo que el agua dulce era una gracia de los dioses Odín y Thor.

Tras esto su brújula comenzó a reaccionar extrañamente…

Cuando uno de los barriles de agua se agoto, fueron a rellenarlo… pero el agua del mar volvía a ser salada.

El padre de Olaf un día muestra a este en el horizonte un nuevo Sol, comentado a su hijo que ha leído sobre esos falsos soles, los cuales son espejismos que pronto desaparecen, pero este “falso” Sol, no desapareció…

Poco tiempo después de esto el padre de Olaf despertó a este diciendo que había tierra a la vista…

La brújula de nuevo parecía funcionar de nuevo correctamente…

Desembarcaron en una playa donde recolectaron frutos secos, que les sentaron muy bien a su aburrida dieta.

Navegando por el río, observaron un enorme barco de enormes dimensiones y de diferente construcción a la que ambos conocían.

En el barco un gran coro cantaba y tocaban una música similar a la producida por las arpas.

El gran barco se detuvo, bajaron un bote y 6 hombres de gran estatura, se acercaron al sloop de pesca, hablando en un extraño idioma.

Tanto Olaf como su padre acompañaron a esos hombres a su barco y poco después estos hombres, recogieron el sloop de pesca, sacándolo del agua con un extraño gancho y unos aparejos.

En este gran barco habían varios cientos de personas, la nave se llamaba “El Naz” que mas tarde ambos (padre e hijo), se enteraron que significaba “placer” o mas correctamente traducido “Excursión de placer”.

Los motores de este gran barco eran silenciosos y a la vez muy potentes.

Este gran barco por las noches estaba iluminado por algo similar a lo que ahora conocemos por electricidad, pero en otoño del año 1829, ni Olaf, ni su padre conocían la electricidad.

El barco se detuvo durante dos días en la ciudad de Jehú (ciudad portuaria), que Jens pensó que estaría situada bajo Estocolmo o Londres, la ocupación de sus habitantes parecía ser la agricultura.

El oro era muy abundante, tanto en el barco como en la ciudad de Jehú, las cúpulas de los edificios públicos eran de oro, los acabados de los templos de la música estaban repletos de oro, puertas y mesas estaban recubiertas de láminas de oro.

La vegetación, como los productos de la tierra eran tan grandes como los habitantes de esta nueva tierra… para poner un ejemplo, las uvas eran del tamaño de una naranja, también habían grandes manadas de ganado.

Olaf y su padre vivieron en Jehú durante todo un año, teniendo como instructores a Jules Galdea y su mujer, tiempo en el cual ambos aprendieron bastante bien el lenguaje de estos grandes seres.

Pasado este tiempo, a Jehú, llego un enviado del gobernante de una ciudad llamada Eden, que durante dos días estuvo preguntando a Olaf y su padre por el lugar de donde procedían, quienes vivían en donde vivían, como vivían, sus creencias religiosas y muchas más cosas.

El sol raro del que hablamos más arriba es llamado “El Dios del Humo” que parece ser que está suspendido en el centro de la Tierra, mantenido en su lugar, se supone, que por las leyes de la gravitación.

Más tarde Olaf descubrió que el idioma de estas gentes es muy similar al sanscrito.

Tanto Olaf como su padre, fueron llevados a la ciudad de Edén, en un artilugio supuestamente eléctrico y silencioso, desconocido por ellos, que corría por un carril a muy elevada velocidad, al parecer utilizando sistemas antigravitatorios.

Ambos fueros fueron llevados a una lujosa sala y fueron recibidos por el Sumo Sacerdote.
De la cuidad de Eden parten cuatro ríos, los nombres de estos ríos son Éufrates, Pisón, Guijón y Tigris, los cuales salen de una misma fuente en direcciones opuestas, fuente que los lugareños denominan “Ombligo de la Tierra”.

Tras una larga charla con el Sumo Sacerdote, este les pregunto a Olaf y su padre si deseaban permanecer en este lugar o regresar a su hogar, en el exterior de la Tierra.

Ambos pidieron conocer el mejor el lugar, pero con la idea de regresar, a lo que el Sumo Sacerdote les advirtió que el regreso, una vez abandonada, sería tan peligroso con el viaje de ida.

Después de un recorrido por diversas ciudades, Olaf y su padre regresaron a la ciudad de Jehú, donde les esperaba el barco que los recogió, llevando su pequeño barco de pesca, llevando a ambos, junto con su embarcación a la desembocadura del río Tigris donde ambos fueron recogidos.

Al salir e intentar regresar, los vientos no eran propicios por lo cual el padre de Olaf decidió cambiar el rumbo y en lugar de navegar hacia el norte, navegar hacia el sur, regresando a la Tierra Hueca, llegando a la ciudad de Delfi, donde descansaron dos días y fueron recibidos hospitalariamente por sus habitantes.

Partieron de nuevo, navegando por un estrecho canal hasta llegar a una playa, donde descansaron.

Al partir de nuevo, al poco tiempo avistaron unas aves conocidas, pingüinos.

Tras navegar unos cien días o más, avistaron el Sol por la abertura de la Tierra Hueca y pocos días después empezaron a ver los icebergs…

Como lo interesante del relato, para este artículo, considero que es la llegada y la estancia en la Tierra Hueca, no os contare su viaje de retorno, ni lo que ocurrió cuando Olaf llego a su casa, que también es interesante, pero quien lo desee, puede leer la historia completa en el siguiente enlace.


Hasta aquí tenemos la historia de una visita a la Tierra Hueca, si es realidad o ficción, lo dejo a la opinión del lector.

Pero también os recuerdo que en Google Maps donde supuestamente están los agujeros de los polos… estos están borrados…

Los aviones, generalmente vuelan en línea recta, pero “curiosamente” no tienen permitido sobrevolar los polos…

William Reed, tras leer el libro “El Dios que Humea” lanzo una teoría sobre la región polar, la cual afirma que en los polos existen esas aberturas, ahora algunos afirman que esas aberturas existen en todos los planetas.

Un dato muy curioso… en la región de Bereskova, en el año 1902, apareció un mamut congelado, envuelto en hielo, flotando cerca de las islas Aleutianas, afirmando los científicos que lo investigaron que el proceso de descomposición, a esas temperaturas no demasiado frías debería haber continuado, afirmando que el mamut no debería tener más de uno o dos siglos.

También a partir del año 1920, Marshall B. Gardner ideó nuevas teorías para completar las teorías de William Reed y se preguntaba que si las nieves de color que caen en zonas árticas, no serian producidas por el polen de las plantas de la Tierra Hueca…

Marshall B. Gardner, también cree que en el casquete polar de Marte,  el “hielo” que le da su color blancuzco, son nubes y cuando este casquete blanquecino se desvanece, es porque las nubes entran en el Marte Hueco.

También unos soviéticos, cuyo nombre no ha sido desvelado, afirman que los polos magnéticos no son un punto, si no una línea circular perfecta…

También en el año 1909, el Dr. Frederick Cook fue considerado el conquistador del Polo Norte el 21 de abril de 1909… pero el vicealmirante Robert E. Peary, declaró que el 6 de abril planto una bandera norteamericana en el Polo Norte, por lo cual debió encontrarse la bandera de Peary… como no hay testigos nos quedamos con la duda.

Para mayor información os remito a la Biblioteca Pleyades en su artículo “¿Gran descubrimiento o increíble demencia?”

Boniato con yogurt de avellanas


Hoy os traigo un fácil postre basado en boniato cocido, mezclado con yogurt de avellana, decorado con un dátil.

Ingredientes (2 personas):

1 boniato
1 yogurt de avellana
2 cucharadas soperas de miel
2 dátiles

Preparación:
Comenzamos por lavar el boniato y cocerlo al microondas con un chorrito de agua, tapado y a máxima potencia durante unos 6 minutos, pincháis para ver si esta tierno y si es necesario le dais 2 minutos más de cocción.

Dejamos enfriar, pelamos, troceamos el boniato y lo repartimos entre dos copas.

Añadimos una generosa cucharada de miel a cada copa.

Repartimos el yogurt de avellanas sobre ambas copas.

Decoramos con un dátil abierto en dos cada copa.

Servir frío.

viernes, 3 de noviembre de 2017

Cedric, un ordenador de nanotubos


Hace algún tiempo os escribí un artículo sobre los “nanotubos de carbono” hoy conoceremos a Cedric, fabricado con  tecnología de nanotubos de carbono.

Cedric, no es otra cosa que un ordenador bastante simple, diseñado y fabricado por los ingenieros de la Universidad de Stanford (Estados Unidos).

Este ordenador, posee un sistema operativo, pudiendo realizar varias tareas simultáneas.

Las características de este ordenador, fabricado íntegramente con transistores fabricados con nanotubos de carbono, fueron descritas en la reviste Nature, en septiembre del año 2.013.

Hace tiempo que se considera posible la utilización de los nanotubos de carbono para la fabricación de semiconductores (diodos, transistores y circuitos integrados).

Aunque ya se habían fabricado algunos circuitos electrónicos con anterioridad, esta es la primera vez que se ha construido un ordenador completo con esta tecnología.

La investigación, para construir este ordenador, ha sido llevada a cabo por Subhasish Mitra y H. S. Philip Wong, con la colaboración de varios estudiantes.

Este ordenador es muy simple, puesto que solo contiene 178 transistores, que según sus desarrolladores es debido a que los chips han sido fabricados con los medios que posee la universidad, no en una fábrica.

El microprocesador que posee, según Subhasish Mitra, es similar al Intel 4.004, lanzado al mercado en el año 1.971.

La fabricación de estos chips tiene el problema que los nanotubos de carbono no se colocan siempre en líneas paralelas, aunque han conseguido en el Cedric un éxito del 99,5%, pero a pesar de ello, este pequeño porcentaje (0,5%), puede generar fallos.

Para solucionar el problema de los nanotubos no alineados, han diseñado un algoritmo que asegura su correcto funcionamiento estén alineados o no los nanotubos.

También existe el problema que algunos nanotubos no se comportan como semiconductores, si no como simples cables.

Los investigadores de la Universidad de Stanford han encontrado una técnica para neutralizar estos nanotubos que podrían generar fallos en el sistema.

La técnica para eliminar estos nanotubos defectuosos se basa en un sistema que llaman “inmune a imperfecciones” con el cual aplica una carga eléctrica a los nanotubos que no se comportan como semiconductores, los cuales se calientan y terminan vaporizándose por exceso de calor, convirtiéndose en dióxido de carbono.

Según Subhasish Mitra, sus descubrimientos son más importantes que diseñar un ordenador de nanotubos de carbono, significa sacar los nanotubos del laboratorio y pasar a su utilización en el mundo real.

Tanto el tamaño como la disipación del calor de los transistores comprendidos en el interior de un circuito integrado son un problema cada vez mas importante para los ingenieros desarrolladores de circuitos integrados, problemas que probablemente quedaran resueltos con los nanotubos de carbono.

Philip Wong, también afirma que los nanotubos de carbono tienen una gran conductividad a la vez de poder “apagar” esa conductividad con facilidad, lo cual los convierte en materiales ideales para la fabricación de semiconductores.

Fuentes:




Codillo picante con patatas

Rebuscando en los confines del congelador de casa, encontré un codillo pre-cocido y una tarrina de sofrito, que uniéndolo a una guindilla y unas patatas salieron dos platos tan ricos como el de la foto.

Ingredientes (2 personas):

1 codillo congelado, pre-cocido
1 tarrina de sofrito
1 vaso de vino blanco
3 patatas medianas
1 guindilla verde
Aceite de oliva
Sal

Preparación:

Una vez descongelado el codillo, lo doramos en una sartén amplia en la cual habremos calentado un generoso chorro de aceite de oliva.

Cuando el codillo adquiera color, le añadimos el vino, le damos unas vueltas para que se evapore el alcohol y le añadimos el sofrito (cebolla, pimiento, tomate, ajo…) que teníamos guardado en el congelador previamente descongelado.

Añadimos la guindilla, troceada a trozos grandes para que se vea en el plato y poder optar por comerla o apartarla.

Bajamos el fuego y tapamos la sartén hasta que el codillo esté tierno.

Mientras pelamos y troceamos las patatas.

La freímos en la freidora (también se pueden freír en otra sartén) y las añadimos al codillo cuando este esté tierno.

Les damos unas vueltas y dejamos mezclar sabores unos 10 minutos.

Cortamos por la mitad el codillo desechando el hueso.

Colocamos medio codillo en cada plato y repartimos las patatas y la salsa entre ambos platos.


Servir muy caliente.

jueves, 2 de noviembre de 2017

Alitas de pollo con tomate triturado


Las alitas de pollo son un éxito garantizado en cualquier mesa, simplemente friéndolas con un poquito de sal, aunque en esta ocasión he aprovechado que tenía unos tomates feos en la nevera para hacerlas con una salsita de tomate y así poder mojar sopitas para acompañar las alitas.

Ingredientes (2 personas):

1 kg de alitas
4 tomates maduros
½ cebolla
1 pimiento
4 dientes de ajo
1 vaso de vino blanco
Aceite de oliva
Azúcar
Sal

Preparación:

Comenzamos por partir las alitas por sus articulaciones.

Calentamos aceite en una sartén amplia y doramos las alitas en ella.

Una vez doradas las alitas, las retiramos de la sartén.

Cortamos la cebolla en juliana, también troceamos el pimiento, pelamos y fileteamos los ajos.

Freímos las verduras hasta que estén blandas.

Mientras troceamos los tomates y los introducimos en un recipiente apto para triturarlos con la batidora.

Añadimos al tomate triturado el contenido de la sartén y trituramos todo junto con la ayuda de la batidora.

Regresamos las verduras a la sartén, le damos unas vueltas, añadiendo aceite si fuera necesario, salpimentamos (si quedara ácido el tomate, podemos añadirle un poco de azúcar) y añadimos las alitas que tenemos doraditas.

Añadimos el vaso de vino, bajamos el fuego, tapamos la sartén y dejamos espesarse la salsa.


Cocinar hasta que espese el vino y las alitas estén tiernas, si fuera necesario se le puede añadir un poco más de vino o agua.

miércoles, 1 de noviembre de 2017

El reto de perder peso



¿Por qué tenemos sobrepeso?

¿Por qué nos alimentamos mal?

Las personas obesas suelen decir que comen poco.

Dejando de lado los problemas metabólicos o glandulares, así como el consumo de medicamentos, buscaremos los motivos para ser obeso y no conseguir dejar de serlo.

El principal motivo, es que cada vez realizamos menos ejercicio, además a más obesos somos, más nos cuesta movernos, nuestros huesos y nuestros músculos, han de mover más kilos y a nadie se le ocurre salir de paseo con un saco de patatas cargado a las espaldas... ese saco patatas (o dos) es nuestro sobrepeso.

Un segundo motivo y tan importante como el primero, es la mala alimentación, comer porquerías y el “picar” entre horas.

Otros motivos por los que las personas solemos comer mas son:

Si quedan restos en el plato, después de estar saciados, para que no se tire la comida sobrante, pues para el estomago, que ahí se aprovecha y de paso crecen nuestro michelines.

Otra forma de ganar peso y hacer excesos alimentarios, es cuando quedamos en alguna reunión social para comer, banquetes, despedidas, almuerzos con los amigotes, etc. de todos estos acontecimientos solemos salir tripones.

Cuando se han pasado estrecheces económicas, pues cuando están superadas y podemos comer lo que nos apetezca, nos vengamos y nos permitimos esos lujos que antes no nos podíamos permitir.

Los conflictos de tipo psicológico, también se intentan evadir, en muchos casos comiendo (faltos de cariño, neuróticos, ansiosos, etc.).

Por culpa de nuestro subconsciente, también podemos engordar, en algunas personas el subconsciente les recuerda que sus padres o tutores les obligaban a dejar el plato vacío, entonces de mayores, sin saber la causa, han de dejar el plato vacío, aunque no tengan hambre.

Si queremos perder peso, lo primero que hemos de pensar es que es una tarea lenta, eso es lo primero que hemos de asumir.

Pongamos que tenemos cincuenta y tantos años (como yo), pues si en conseguir mi sobrepeso he tardado años, parecido he de tardar en perderlo, eso para empezar.

Proponerse perder peso, no es dejar de comer, no es no poner aceite en la ensalada, no es no comerse un pastel, ni tampoco, no comerse un grasiento y delicioso trozo de tocino.

Podemos adelgazar comiendo de todo, con moderación y sin pasar hambre, así de simple.

Lo primero que hemos de hacer, es decidir si realmente queremos perder peso, en caso afirmativo, con paciencia, es bien fácil conseguirlo.

Lo segundo es perder el miedo a la bascula (muchas personas lo tienen), y yo recomendaría pesarse una vez a la semana, no hace falta estar pesándose cada cinco minutos…

Pues antes de empezar a intentar comer mejor, lo primero que hay que hacer es pesarse apuntando la fecha y el peso.

Una vez logrado esto, intentemos comer sano y ordenadamente.

Aunque los expertos suelen recomendar 5 comidas al día, yo recomendaría solo tres (las personas que entre horas tengan hambre, pueden hacer esas dos comidas que yo eliminaría, comiéndose una pieza de fruta).

Afortunadamente en España tenemos una dieta de las mejores del mundo (la dieta mediterránea).

Pues intentemos adaptarnos a ella, comiendo de todo, pero poniendo en el plato de la persona que desee adelgazar un poco menos de lo que solía comer (no vale comer solo la mitad, no tenemos prisa por adelgazar, solo perder peso poquito a poquito).

Hay que eliminar el picoteo tajantemente, solo comer cuando nos sentemos en la mesa, (si tanta necesidad de comer tenemos entre horas, comamos una pieza de fruta).

Hay que eliminar las bebidas gaseosas, azucaradas o alcohólicas, el agua fresquita es lo que mejor nos hidrata, (si nos tomamos un botellín de algo que nos apetezca esporádicamente, tampoco pasa nada).

Hay que intentar evitar las comidas precocinadas y los fritos (eso no significa que no se puedan comer con moderación).

Ahora, reduciendo lo anteriormente citado, la persona obesa, comiendo normal probablemente ya debería perder peso, si a eso le añadimos poner un poco de comida menos en nuestro plato, pues la bascula en una semana nos dará el resultado de nuestro esfuerzo (si perdemos 100 g, ya estamos perdiendo, conformémonos con mantener ir perdiendo esos 100 g. cada semanita).

Hemos de intentar comer alternativamente todo tipo de alimentos, carne, verdura y pescado.

También podemos comernos un cocido o un estofado, podemos mojar sopitas de pan en el tocino del cocido, no pasa nada, ya hemos reducido en el picoteo y tenemos un poco menos de cantidad en nuestro plato.

Procurar que el postre sea fruta, pero si queréis algún día comer magdalenas o un trozo de pastel tampoco pasa nada, eso sí, sin abusar.

También, si deseáis tomaros en serio adelgazar, os recomiendo que visitéis a vuestro medico de cabecera, para que sea el quien os controle y os de sus recomendaciones, aunque si solo coméis un poco menos, pero variado, no creo que tengáis carencias de nada, pero siempre mejor preguntar a quien sabe mas que nosotros. 

Ensalada con estrellas de huevo cocido


En esta ocasión os presento una extraña ensalada con huevos cocidos con forma de estrella, acompañados de rúcula, canónigos, aguacate y tomate.

Ingredientes (2 personas):

2 huevos cocidos con forma de estrella
1 aguacate
1 tomate
Rúcula
Canónigos
Aceite de oliva
Vinagre
Sal

Preparación:

Lo más llamativo de esta ensalada en la forma de los huevos que seguro que todos os preguntaran como los habéis conseguido realizar de esa forma.

Realizar huevos cocidos con forma de estrella o la que deseéis, es muy fácil, solo es necesario cascar los huevos en moldes de silicona, previamente aceitados, los saláis y los cocéis al vapor hasta que se os cuajen, dejáis enfriar y desmoldáis.

Una vez tenemos los huevos con forma de estrella cocidos, pasamos a preparar la ensalada.

Lavamos y picamos tanto la rúcula como los canónigos, colocándolos en el fondo del plato donde serviremos la ensalada.

Cortamos por la mitad los huevos cocidos, de forma que conservemos la forma de estrella y colocamos medio huevo en cada esquina del plato.

Pelamos y troceamos el aguacate y lo colocamos cubriendo los canónigos y la rúcula.

Lavamos y troceamos el tomate, colocándolo sobre el aguacate.

Aderezamos con sal, aceite y vinagre al gusto.