Cosas de Jorge

domingo, 29 de julio de 2018

Ensalada líquida de pepino y remolacha


Otros años suelo hacer muchas ensaladas líquidas (salad shake), pero este año esta es una de las primeras que he realizado.

Cotilleando por “Cookpad”, he encontrado la receta que nos presenta “ChikiTiki” desde Málaga (España), presentándonos su “Crema fría de pepino y remolacha #fácil”, la cual me he permitido versionar, como es mi costumbre.

Receta original:

Ingredientes (4 personas):

1 remolacha cocida
1 pepino
1 raja de sandía
4 huevos
4 lonchas gruesas de mortadela (para cortarlas a daditos)
1 ajo
Menta fresca
1 limón (su zumo colado)
Aceite de oliva
Azúcar
Sal

Preparación:

Para realizar esta receta comenzaremos por realizar los huevos poché, hay muchas formas de realizarlos, yo suelo utilizar el sistema para torpes, pero hay otros sistemas de realizarlos.

Mi sistema consiste en simplemente colocar una olla con agua en el fuego hasta que comienza a hervir.

Mientras corto un cuadradito de plástico de cocina por cada huevo que voy a realizar, lo aceito, coloco el plástico en el interior de un vaso pequeño, casco el huevo, lo salo, cierro los bordes del plástico y lo introduzco en el agua hirviendo hasta que veo la clara cocida, momento en que retiro el huevo del agua y lo dejo enfriar.

Repetir la operación hasta terminar los huevos.

Mientas se enfrían los huevos preparamos nuestra ensalada líquida.

Troceamos el pepino (no es necesario pelarlo), la remolacha, la sandía (desechando su piel y semillas) y colocamos todos estos ingredientes troceados en un recipiente apto para la batidora.

Añadimos el ajo pelado, las hojas de menta fresca, un generoso chorro de aceite de oliva, el zumo de limón y sal.

Trituramos y rectificamos el punto de aceite, limón y sal, si os queda muy ácido o con un ligero toke amargo, añadimos una cucharada de postre de azúcar y probamos para adaptar los sabores a vuestro paladar.

Solo resta repartir nuestra ensalada en los platos donde los serviremos, repartir en ellos los daditos de mortadela y colocar en el centro de cada plato un huevo poché que ya estará frío (quitándole el plástico que utilizamos para cocerlos).

Guardar en el frigorífico hasta el momento de servir.