Cosas de Jorge

sábado, 21 de julio de 2018

Jamón de pavo relleno


Estas navidades pasadas compre dos jamoncitos de pavo, pero acabaron perdiéndose en las profundidades del congelador, la verdad es que andaba buscando un solomillo, pero al ver los jamones de pavo, se me antojo cocinarlos.

Realmente pensaba hacerlos como suelo hacer la mayoría de veces el pollo, pero como siempre me gusta cotillear que hacen los demás, con el ingrediente principal que voy a utilizar, en “Cookpad” encontré una estupenda receta que nos mostraba “Cuqui” sus “Muslos de pavo rellenos”.

Receta original:

Receta original en vídeo:

Ingredientes (2 personas):

2 muslos de pavo congelados
1 patata muy grande
1 tomate
4 tranchetes de queso
2 lonchas de jamón cocido
1 vaso de vino blanco seco (moriles o fino)
Orégano
Hierbabuena en polvo
Aceite de oliva
Sal

Preparación:

Comenzamos por introducir los jamones de pavo en la nevera la noche anterior para que se descongelen lentamente.

Una vez descongelados los jamoncitos, pelamos la patata (o más si son pequeñas) y las freímos a baja temperatura en la freidora, hasta que las patatas estén tiernas.

Sacamos los jamoncitos de su envoltorio y los deshuesamos con cuidado de no cortarnos.

Una vez convertidos los jamones en una especie de filete, los salamos, les añadimos la hierbabuena y el orégano, colocamos en cada filete dos tranchetes de queso y una loncha grande de jamón dulce.

Doblamos nuestro jamoncito con complejo de filete, uniéndolo con tres palillos (o los que necesitéis), para que no se nos desmonte cuando le demos la vuelta.

Cortamos un tomate a lonchas finas.

Precalentamos durante 15 minutos a 160º, mientras montamos los platos.

En mi caso utilice de plato dos bandejitas de barro, así solo mancharemos los platos donde comeremos.

Aceito con un generoso chorro de aceite de oliva cada bandejita.

Colocamos sobre el aceite las patatas que hemos confitado en la freidora y las salamos.

Sobre las patatas repartimos las rodajas de tomate, salándolas también.

Sobre estas colocamos los jamoncitos y repartimos el vino entre ambas bandejitas.

Horneamos durante 45-60 minutos, con calor arriba y abajo a 160º dando la vuelta, cada 15 minutos.

Si fuera necesario, podéis añadir más vino, en mi caso no fue necesario.