Cosas de Jorge

viernes, 12 de mayo de 2017

Calabacin relleno de beicon


Esta puede ser la cena de cualquier día, antes de gratinar los calabacines rellenos.

Ingredientes para dos personas:

1 calabacín grande
1 cebolla
2 lonchas de beicon ahumado
1 huevo
Queso rallado
Sal
Aceite

Preparación:

En primer lugar meteremos en un recipiente con un poco de agua, el calabacín, lo tapamos herméticamente con plástico de cocina y lo ponemos a cocer en el microondas, 10-15 minutos dependiendo de la cantidad de agua que pongamos y la potencia del microondas.

Cuando este tierno lo dejamos enfriar, le cortamos los dos extremos y los desechamos.
Cortamos el calabacín en cuatro rodajas gordas, como lo veis en la foto.

Vaciamos su interior con una cuchara de hacer bolitas (ver foto), con cuidado de no romper la piel y guardamos en un bol el calabacín que vamos sacando con la cucharilla.

Pelamos y cortamos en juliana la cebolla.

La sofreímos poco a poco en una sartén con un poco de aceite y cuando esta casi tierna, agregamos el calabacín que nos ha sobrado de vaciarlo.

Cuando esta bien sofrito, dejamos enfriar y mezclamos con un huevo batido.

Cortamos cuatro cuadraditos de papel aluminio y envolvemos cada una de las rodajas de calabacín dejando descubierta la parte superior para poder rellenarlo (ver foto).

Cortamos por la mitad las dos lonchas de beicon y colocamos media loncha en cada una dentro de las rodajas gordas vaciadas de calabacín.

Con la ayuda de una cuchara vamos rellenando las rodajas de calabacín con el preparado de huevo, cebolla y calabacín.

Una vez bien llenos, se espolvorea queso rallado por encima y se gratinan unos 15 minutos  antes de servir.

Como me ha sobrado relleno he aprovechado para hacer una tortilla añadiéndole 3 huevos y una loncha de queso de tranchetes que tenia perdida en la nevera.

En primer lugar he batido los tres huevos y los he mezclado con el relleno sobrante.

Los he colocado en una sartén con el aceite caliente y en el centro he colocado la loncha de tranchete, con cuidadito de no romperla.

Después se le da la vuelta a la tortilla y queda la loncha de queso perdida en el centro de la tortilla.

Como podréis apreciar en la foto, me ha quedado la tortilla un poco chamuscada, pero bueno, eso son gajes del oficio.