Cosas de Jorge

jueves, 5 de enero de 2017

Telomerasa o la eterna juventud


En el artículo de hoy conoceremos un poco mejor el pequeño universo celular que componen las células que forman nuestro organismo, en esta ocasión conoceremos la telomerasa, probable fuente de la eterna juventud.

Vamos a conocer a una enzima presente en las células de la línea germinal (línea celular precursora de los gametos, óvulos y espermatozoides que se reproducen sexualmente, conteniendo el material genético que parara a la próxima generación), enzima encargada de proteger nuestros cromosomas, elemento importante contra el envejecimiento y en el cáncer.

La telomerasa fue descubierta recientemente (1.985) por Elizabeth Blackburn y Carol Greider, cuando estudiaban un protozoo (Tetrahymena).

En el año 2.009, el biólogo canadiense Jack W. Szostak, fue uno de los ganadores del premio Nobel de fisiología y medicina, junto con los científicos mencionados en el párrafo anterior por el descubrimiento de la telomerasa.

Esta enzima, la telomerasa, es la encargada de unir desoxirribonucleótidos a los extremos de los telómeros.

Los telómeros son los extremos de los cromosomas, siendo regiones de ADN no codificante y altamente repetitivas.

Las células procariotas son células sin núcleo celular definido, llevando su material genético disperso en el citoplasma, reunido en el nucleoide, poseyendo un genoma de forma circular.

Las células eucariotas poseen un núcleo diferenciado del citoplasma, a causa de lo cual el ADN está separado del resto de la célula, en la cual sus cromosomas lineales se acortan durante la replicación.

Dichas células posee una especie de capuchón en el extremo de sus cromosomas lineales, el cual protege su material genético de la degradación, pero el enzima encargado de la replicación del ADN no funciona de forma correcta en el extremo de dichos cromosomas, a causa de lo cual estos quedan desprotegidos.

La telomeras actúa justamente, colocando copias del ADN en las células eucariotas, formando una estructura de bucle, protegiendo el enzima del ataque de otros enzimas.

La telomerasa funciona de forma natural en nuestras células, pero únicamente trabaja en ciertas etapas de la vida en las cuales la división celular es muy acelerada, como en las primeras células generadas tras la fecundación o en las células madre.

Las células somáticas, son las células que generan el crecimiento de los órganos y tejidos de los seres pluricelulares, procediendo las células somáticas de las células madre originadas en el estado embrionario, encontrándose estas en la piel, en los huesos, en la sangre, en los tejidos o en los órganos.

La senescencia celular, consiste en un proceso a causa del cual la célula pierde con el tiempo la capacidad de reproducirse.

Hayflick, afirma que las células pierden esta capacidad de reproducirse a causa del acortamiento de su telómero.

La células somáticas diferenciadas no presentan actividad telomerasa, por lo cual los telómeros de sus cromosomas se van acortando tras cada proceso de división, este acortamiento en un principio no produce daños en la secuencia codificante, pero llega un momento en el cual se pierden regiones codificantes, lo cual termina con la capacidad de reproducción de la célula y pasado un tiempo esta muere.

El CNIO (Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas) ha descubierto un tratamiento que actúa sobre los genes, el cual una vez aplicado en animales adultos se consigue alargar su vida media  de forma segura.

Esta terapia génica, desarrollada por el CNIO, para combatir el envejecimiento de ratones adultos, ha provocado un rejuvenecimientos en ratones de uno y dos años, cuando hasta el momento solo se podían modificar los genes de los animales en la fase embrionaria.

El sistema utilizado por en CNIO, cosiste en modificar la carga genética de un virus, modificando su ADN, a estos virus se les sustituyen sus genes por el gen que codifica la telomerasa, se introduce dicho virus en el ratón y este deposita el gen de la telomerasa en sus células provocándole el rejuvenecimiento.

Se han realizado experimentos con células humanas normales (sin actividad telomerasa) introduciendo en ellas el gen que codifica la telomerasa, reaccionando los clones de estas células con clonaciones vigorosas y telómeros, superando su longevidad normal en más de 20 divisiones.

Viendo lo anterior parece ser que se ha descubierto la fuente de la eterna juventud por medio de la telomerasa, aunque conocer los efectos de la telomerasa es un gran avance científico, distamos mucho de haber encontrado la fuente de la eterna juventud.

Realmente los telómeros funcionan como si fueran un reloj celular, por cada división que realiza la célula el telómero se acorta, cuando no está presente la telomerasa que lo repare, se va acortando progresivamente hasta que la célula recibe una señal que le provoca la muerte celular (apoptosis), lo cual impide que dicha célula pueda reproducirse indefinidamente.

En cambio las células cancerosas, consiguen reactivar la actividad de la telomerasa, la cual repara continuamente el extremo del cromosoma, reproduciéndose ilimitada e incontroladamente.



Fuentes: